lunes, 26 de septiembre de 2011

Un año de vuelta a la institución

Ya pasó un año del día en que por primera vez en mucho tiempo, y aunque no lo quisieran, los dos grandes bandos del país se vieron cara a cara y no pudieron quitarse del camino. Más allá de pataleos, insultos e intentos de desconocimientos verbales, el 26 de septiembre se demostraron varias cosas. Que la oposición en Venezuela tiene un peso enorme y específico (más del 50% en votos y más de 40% en la Asamblea) y que el chavismo, por más recursos que derroche y amedrentamiento que lance es derrotable en una elección nacional.

También demostró que el chavismo sigue siendo un contendor importantísimo y que cientos de miles de venezolanos aprueban los consejos de Chávez, aun cuando éstos no gusten.

También confirmamos que los resultados pueden ser creíbles, que la expansión de testigos por todo el país puede dar certeza a una paridad muy amplia, pero que aun así el CNE es un triste organismo parcializado que intenta suavizarle las malas noticias a su jefe de facto.

El 26 de septiembre de 2010 la oposición volvió al sitio que le corresponde, y del que nunca debió salir. El Parlamento es por excelencia el sitio donde gobierno y oposición (en cualquier parte del mundo y en cualquier época) se encuentran, se critican, se dicen verdades, se acusan mentiras, y también se ponen de acuerdo para sacar a un país adelante.

Lamentablemente este último punto se ha dado muy poco en la actual Asamblea Nacional, pero el sólo hecho de sentar entre cuatro paredes a decenas de oficialistas y opositores de alto calibre, tanto en comisiones como en plenaria, ha resultado un importante paso para la institucionalidad de Venezuela.

Más allá de las críticas que se le pueden hacer al chavismo en su manejo del Poder Legislativo (que son innumerable), desde este lado celebramos que la oposición haya consolidado su papel de contrapeso en el país, de que tengamos caras y voces que representen a los que pensamos distinto al oficialismo, y de que haya discursos para todos los gustos en el Hemiciclo. Aun sin lograr mayor éxito, la oposición ha podido poner en la palestra política (y no sólo mediática como hizo entre 2004-2010) temas de verdadero interés, que el chavismo siempre buscó desechar o esconder, algo que todavía logra con mediano éxito.

El gran virus de estos 365 días es que, a falta de tres meses para que los diputados cumplan su primer año en su nuevo cargo público, ya estén (y desde hace rato) pensando en un cargo público distinto, y centrando en buena medida sus esfuerzos en ello. No es fácil hacer dos trabajos a la vez y resulta casi imposible hacer dos cosas bien al mismo tiempo, por lo que el exceso de candidaturas entre los diputados ha afectado a la oposición.

Puntos a resaltar: diversos diputados que han aprovechado sus discursos o que han intentado enfocarse en temas específicos para sacarle provecho a su paso por el Parlamento. Juan Carlos Caldera, Miguel Ángel Rodríguez, Julio Montoya, Alfonso Marquina, Eduardo Gómez Sigala. Para rescatar también el "surgimiento" de Miguel Pizarro, joven que sin tanta bulla mediática previa a su elección, se ha consagrado como el mejor orador de la nueva generación, con papel preponderante en el tema de la Ley del Deporte.

martes, 5 de octubre de 2010

Posibilidades Para Todos

Una vez más los resultados electorales le muestran al país (al menos al que quiera ver) lo que está pasando realmente por la mente de los venezolanos. Sin ser amante de los números debo reiterar y reafirmar lo que desde el colegio se nos dice: las matemáticas no fallan, y es por eso que para hacer un análisis de lo que pasó el domingo 26 de septiembre, parto de un estudio detallado de las cifras que dejamos los votantes en las urnas.

La cosa quedó así: PSUV y aliados: 5.423.324, es decir, 48,14%; Mesa de la Unidad (MUD): 5.320.364, es decir, 47,22%; Patria Para Todos (PPT): 353.979, es decir, 3,14%; Otros partidos: 167.892, es decir, 1,49%.

Conclusiones rápidas: el partido de gobierno no puede asumir los resultados como un triunfo ya que ciertamente no obtuvo la mitad de las preferencias; tampoco puede la oposición al gobierno de Hugo Chávez asumir el triunfo ni considerarse 52% del país, ya que por un motivo u otro ni el PPT ni otros tantos partidos menores se unieron en la “fórmula unitaria”; ciertamente, las fuerzas que critican al gobierno nacional (el no-chavismo) pueden llamarse mayoría, aunque de ahí a que la oposición sea mitad más uno falta todavía un trecho.

Incluso, si vamos aún más al detalle de los números, 47.076 votos en el lote de “otros partidos” pertenecen a grupos cercanos al oficialismo, que incluso en muchos estados hicieron alianza con el PSUV (MEP, Tupamaro, Mobare 200-4F), y que por no formar parte de tal fórmula en estados como Guárico le dieron un diputado a la oposición.

Ahora bien, ¿qué nos dicen los números?

Está muy claro que al país no le ha gustado la radicalización del presidente Chávez. Más allá de sus reacciones post-electorales, y de la propaganda continua de sus diversos medios de comunicación, el 26 de septiembre quedó lejos de ser una victoria del PSUV. El oficialismo sabe que la marca de 7,3 millones alcanzada en 2006 quedó en el olvido, y que muchos de los que se abstuvieron en la Reforma 2007, ya este año se atrevieron a votar en contra de los candidatos del “Comandante-Presidente”. También debe preocupar al chavismo que Miranda, Zulia, Carabobo, Táchira y Nueva Esparta sean cada vez más opositores a su gobierno, y que poco a poco Mérida, Caracas y Anzoátegui ingresen en esa lista.

Además el gobierno sabe que territorios tan rojos anteriormente como Amazonas y Lara, son cada día más multicolor, y si la oposición entiende que debe abrirse al PPT, pasarían a engrosar la amplia lista de 10 estados con mayoría antichavista.

Y he ahí quizás el punto más interesante del 26 de septiembre. El país partido en dos amplísimas mitades, donde los más indecisos prefieren elegir un sector antes de “perder su voto”, y sin embargo, las agrupaciones que se quedaron por fuera de los dos lotes significan hoy el balance electoral de Venezuela.

Patria Para Todos, si bien no le fue tan bien como algunos internamente esperaban sobre todo al quedar sin diputados en Lara, se solidifica como un partido clave en el país. Es ese 3,14% del electorado el que le da la mayoría a uno u otro lado, y son sus votos los que dan el triunfo contundente en Lara y Amazonas.

El alejamiento de Henri Falcón, y sus cada vez más constantes críticas, hacen pensar que será difícil ver un reencuentro con el proyecto de Hugo Chávez, más aún si el Presidente sigue radicalizándose, por lo que la oposición tiene el balón en su cancha.

Los discursos de amplitud de los más jóvenes dirigentes opositores van en el camino acertado de incluir en la gran alianza no-oficialista a los políticos que más recientemente han peleado con el gobierno. Y es precisamente ese accionar abierto, conciliador, el que podría convencer no sólo a Henri Falcón, Liborio Guarulla o José Albornoz, sino también a los 350 mil votantes que si bien se divorciaron del PSUV, todavía no se quieren casar con los partidos opositores.

El debate político será muy rico y agitado en los próximos meses, sobre todo porque no hay mucho tiempo para perder. Dos gobernaciones claves, con fuerte presencia pepetista (Amazonas y Guárico) se eligen en marzo de 2011, y la Mesa de la Unidad tendrá que dar la cara para ver si en definitiva respalda a quienes tienen chance de triunfo, o va por su camino arriesgando la derrota.

Más allá de lo que diga el número de curules, no fueron los más experimentados dirigentes opositores los que recibieron el gran respaldo popular, sino más bien los Pablo Pérez, Capriles Radonsky, Carlos Ocariz y el propio Henrique Salas Feo. Quedará saber si tienen ellos más fuerza para la inclusión que los viejos líderes, quienes al igual que el presidente Chávez, no quieren ver el resultado real de estas elecciones.

PD: Las cifras que doy son tomadas de las 24 votaciones por lista de los estados, no del Parlamento Latinoamericano.

Datos y cifras:
Incluido entre los partidos de oposición, el PPT ocuparía el sexto lugar:
Un Nuevo Tiempo: 998.606
Primero Justicia: 974.358
Acción Democrática: 924.339
Copei: 580.458
Proyecto Venezuela: 383.979
Patria Para Todos*: 353.979
Podemos: 298.311
Min-Unidad: 204.163
La Causa R: 103.367

Más allá de su primer puesto, el partido Un Nuevo Tiempo perdió 150 mil votos desde 2008, y 64,1% de sus votos son del estado Zulia. Proyecto Venezuela subió cerca de 40 mil votos en dos años, pero 69% de sus electores están en Carabobo. AD fue el partido no-chavista más votado en 12 estados del país, Primero Justicia lo fue en 4, y el PPT en otros 3.

martes, 27 de abril de 2010

Primarias más allá de 140 caracteres

Miente aquel que dice que las primarias fueron un rotundo éxito y que "la gente" demostró que son el método correcto, así como aquel que las considera un fracaso y una pérdida de tiempo.

A dos días del proceso "interno" de la oposición, mucho se ha hablado, y el twitter ha dado de qué hablar, con opiniones contrastantes y en algunos casos insultantes y amenazantes, que sobre todo demuestran que el fallo de la oposición como un todo estuvo a la hora de establecer sus reglas, de no llevar esas reglas a un debate más amplio y prolongado, y de hacer las cosas siempre con el tiempo como enemigo.

Si en la zona más opositora del país fue a votar el 23% de los registrados para hacerlo, aún cuando la propaganda fue muy amplia y a sabiendas que quien quede en primarias será sin duda diputado, no debe alegrar a los que pidieron las primarias. Más aún si se toma en cuenta que el promedio de votación en el país fue de 9,38%, promedio claramente elevado por los votantes del sureste de la gran Caracas, ya que sólo en otro estado del país el porcentaje superó los 10 puntos.

Aún así, las diferencias en Carabobo, Miranda, Anzoátegui e incluso Distrito Capital, hacían necesarios los procesos. Sin embargo, cuando se ven los triunfos aplastantes de algunos candidatos en Táchira, Zulia o Portuguesa damos otro paso para atrás. ¿Cómo defender unas primarias donde la participación fue bajísima y la diferencia altísima? ¿No se pudieron evitar esas primarias? ¿Acaso no hubiera sido ese el caso en la selección de otros candidatos que, afortunadamente, se eligieron por consenso para ahorrarse unos churupos?

Con esto no defiendo a quienes repudian las primarias, y sí considero importante pensar en ellas para elegir al candidato presidencial. Lo que quiero es que los exacerbados defensores de las primarias (que por cierto son mayormente del sureste de Caracas y hacen mucha bulla por Twitter, la cual se proyecta a los medios convencionales), se den cuenta que los elegidos por consenso en la Mesa no son ilegítimos, y por lo general son pocos los casos donde se notan injusticias abiertamente.

De ahí me agarro para hablar de Mendoza y el suplente de Simonovis. Ambas dificultades surgen del error inicial de la unión opositora: los acuerdos y su claridad. Y es que o Mendoza no lo leyó o no le paró bolas a que Copei lo firmara. En todo caso, también sería bonito que la Mesa tomara en cuenta liderazgos muy obvios, por encima de la votación de 2008. Ahora, me consta que se le ha buscado una vía a Mendoza para que sea candidato y pueda contribuir con la oposición ¿Por qué nadie lo culpa de todo el escándalo? ¿No muestra Mendoza unas ansias de poder incontrolables al buscar por cualquier manera un puesto "salidor? ¿Por qué el mundo twitter no lo condena? Y aparte, esos mismos que defienden candidaturas de ex dirigentes estudiantiles porque dicen que su papel en la calle ha sido vital en los últimos años, parecen olvidar lo poco visible que ha sido Mendoza entre 2005 y 2010. Sólo se le vio peleando contra su inhabilitación, y es innegable su colaboración en el triunfo de Radonsky, pero creo que ningún estudiante lo vio a su lado tragando gases.

Nos quejamos que los candidatos "de peso" vayan por puestos fáciles, pero no le reclamamos a Mendoza que no asuma el reto de Guarenas-Guatire.

Finalmente, la imposición de Medina como suplente de Simonovis resulta excesiva y muy difícil de defender. Su problema es también de raíz: ¿Qué dicen las normas sobre los presos políticos? ¿Se asume la posibilidad de que serán inhabilitados? ¿Sube el suplente a ser titular si se le inhabilita?

El error con Medina es obvio: ponerlo como candidato en una zona en donde se asomó su candidatura y se vio el rechazo a la misma, mientras otros candidatos en el mismo sector demuestran tener amplio apoyo. Aún así, critiqué (vía twitter) durante toda la semana pasada, que los precandidatos del sureste no hablaban sobre la suplencia de Simonovis. Fue un tema comentado cuando empezaba la carrera por las primarias, pero más nunca se tocó. Al no aclararse antes, es lógico que ahora todo reclamo genere suspicacias y nos lleve a la pregunta: ¿hubiera defendido Vecchio que María Corina entrara de suplente si él ganaba las primarias? ¿No pasa toda esta pelea por el amplio deseo de López de tener a su abanderado en la Asamblea sea como sea?

viernes, 5 de marzo de 2010

Hay espacio para todos

Al igual que a comienzos de 2008, los eventos electorales parecen acelerar los deseos protagónicos de todo líder político, o personaje público conocido que existe en el país. Tanto en las regionales como ahora en las parlamentarias, pareciera que no se es nadie si no se tiene un cargo público y todos van por él.

Así, vimos desfilar hace año y medio a centenares de personajes que nos hemos acostumbrado a ver por televisión, lanzarse a ser alcalde (generalmente de Chacao, Baruta o El Hatillo), con la intención de "mejorar al país y aportarle todos sus conocimientos a ese puesto". La mayoría, por supuesto, no logró ser alcalde o gobernador, y su vida continuó.

Felizmente, muchos supieron aprovechar ese impulso que fue la candidatura por un puesto ejecutivo regional o local, y se han mantenido activos desde entonces, con la lógica y válida aspiración de un curul en el Parlamento, en donde, si su trabajo fue constante, probablemente salgan premiados.

Otros, sin embargo, volvieron a desaparecer año y medio y ahora salen de nuevo con aspiraciones renovadas para aportar su conocimiento y experiencia a una Asamblea Nacional, que sin duda necesitada de especialistas y gente seria, no tiene cancha pa tanta gente.

Por eso lamento que tanto líderes políticos que van y vienen, como dirigentes sindicales o gremiales, empresarios, periodistas, y sobre todo jóvenes ex dirigentes estudiantiles, o incluso aún estudiantes (aunque su situación real en las aulas no se conozca) postulen sus nombres al Poder Legislativo como la única función de ésta fuera ser un trampolín para la vocería y la confrontación política, quizás olvidando la dificultad que representa hacer una ley, plantearse el sistema legal del país, y tener que buscar acuerdos y consensos con gente como Carlos Escarrá, Cilia Flores o algún representante de UPV.

¿Por qué un joven de 22 a 26 años tiene que estar aspirando a la Asamblea? ¿Porque fue famoso y tuvo un papel importante en 2007? Es cierto y es válido que dentro de la oposición se esté pensando en tener una lista de candidatos diversa, con personajes insignes de todos los sectores, pero que 19 estudiantes o recién egresados busquen un puesto suena excesivo. Sobre todo porque deben saber que en el circuito al que aspiran hay gente mucho más experimentada y preparada, y también porque con uno u otro representante juvenil basta.

Más reprochable aún me parece el hecho de que muchos de éstos jóvenes, y también otros personajes "nuevos" en la política nacional, se lancen en circuitos donde la oposición es claramente mayoría, en vez de convertirse realmente en factores distintos a la política de siempre, y arriesgarse en sectores populares dominantemente chavistas, ya que a estas alturas de su vida tienen poco qué perder.

Uno ve, por ejemplo, el buen trabajo que han hecho desde la plataforma creada por Yon Goicoechea, "Futuro Presente", y se da cuenta que es mucho lo que se puede hacer por un país, aún sin tener cargo público. Iniciativas como ésa, o como el grupo de Quiero Paz, los amigos de UCABMUN, y cualquier otra inmensa cantidad de iniciativas, deberían hacer reflexionar a todos los que hoy aspiran al parlamento, sin demasiada necesidad de ello, ya que el país más que nunca tiene trabajo por hacer, y muchos espacios en donde contribuir.

En los demás sectores ocurre lo mismo. Es ideal que sindicatos, gremios, empresarios, defensores de derechos humanos, universitarios, mujeres, etc, tengan algún representante en la Asamblea, pero que sea eso: un representante, y no sea la constante, ya que afuera se tienen que fortalecer todos esos sectores, y no todos pueden dedicarse a hacer leyes.

Los políticos por su parte, no deberían seguir peleando por el sureste de Caracas, el norte de Valencia, la ciudad de Mérida o San Cristóbal, ni el primer puesto en las listas estadales. Todos los "pesos pesados" de la política opositora cabrían sin problema entre los 165 aspirantes, si de verdad buscaran un curul desde todos los rincones del país, y los viéramos hacer campaña en Catia, en el sur del estado Aragua, en Portuguesa, en Delta Amacuro o en Apure.

Puestos hay, trabajo sobra, ¿por qué la pelea?

martes, 9 de febrero de 2010

Ya empezó la ¨unidad¨

No soy de los que más se queja de la oposición venezolana, o de sus acciones de protesta o llamados diversos, sobre todo porque uno sabe en la posición difícil en la que están ellos y está todo el país. Se sabe que es difícil que cualquier protesta tenga eco, o que alguna propuesta lleve a algún lado, con un gobierno todopoderoso y que sanciona el diálogo.

Sin embargo, el enfoque de la oposición, correctamente, ha ido decantándose por lo que ciertamente es el único vestigio de esperanza que nos queda a la mitad o más de los venezolanos: los procesos electorales.

Es ese el único lugar donde toda la molestia, la petición de acción, las ideas de marchas, cacerolazos, twitteazos y demás protestas decentes o no tanto deben finalizar: en una mesa de votación, en un triunfo de factores que puedan hacer contrapeso de esta autocracia.

Lo triste y vergonzoso del caso, es que aún enfocada en objetivos electorales desde el año 2006, la oposición sea incapaz de ponerse de acuerdo para lanzar candidatos y proyectos únicos, tomados de la mano aún cuando existan diferentes puntos de vista, algo lógico y deseable en un ideal democrático.

Lo patético es que la palabra unidad sea la más pronunciada en el país luego de revolución, y aún así ésta no se vea reflejada entre quienes adversan al gobierno. Y es que es como la vida misma: si uno persona repite y repite ¨estoy bien, estoy feliz, no tengo problemas, todo perfecto¨, uno asume que algo anda mal, y así está la oposición. Proclama y grita unidad, unidad, pero ésta no se ve.

Empezando por el absurdo que vemos hoy martes y seguro veremos toda la semana: se ¨filtra¨la información de que hay acuerdos en varios estados y uno de los principales factores de la oposición, como lo es Leopoldo López y el lujoso equipo de jóvenes, ex-movimiento estudiantil, que lo acompañan no saben nada al respecto.

Aún si ellos estuvieran enterados, por qué tanto misterio? por qué todo entre gallos y medianoche? Al mejor estilo de nuestro actual presidente.

Siento que la mayoría de los opositores, y más aún aquellos que se consideran ni-ni o los que están empezando a alejarse del chavismo, quieren que la oposición realmente proponga, se vea como una alternativa y permita a toda la población elegir sus candidatos.

Así se ganan los votos que mucha falta hacen, conquistando a aquel que ha perdido su amor por Chávez y quiere que alguien lo enamore para terminar de engañarlo.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Nuestro pan de cada día

Parece mentira en lo que nos hemos metido. Estamos tan, tan hundidos que a veces ni nos damos cuenta. Eso de que "no debemos dejar de sorprendernos"... es que ya la sorpresa, la impresión, la vergüenza debe tener otro significado en este país, en el que pasan tantas cosas tan absurdas a la vez.

Intenté hacer un "decálogo" de un dictador, pero no llego a diez. Asumo que es porque en varios de los puntos mezclo varias cosas, no porque a nuestro Presidente no le sobren características de autócratas sin ningún tipo de desfachatez. Basta con recopilar varias de sus frases de las últimas semanas: "Vayan preparándose para la guerra"; "No me importa nada nacionalizar toda la banca"; "Esta oposición no volverá nunca a mandar en este país"; "No quiero presionar a los otros Poderes, pero exijo que los metan presos, yo soy el Jefe del Estado"; "No es que recomendé, no, no, ordené, al césar lo que es del césar"; "En este país no hay reconciliación posible".

Quizás no ande muy balanceado hoy, pero las cosas se están saliendo de todo límite. Por ejemplo, en este ambiente de inestabilidad bancaria, cuando desde el propio gobierno quieren dar esa imagen de que no pasa nada, de que nadie saque su dinero de ningún lado, viene el Presidente y dice: "Estamos revisando unos cuantos bancos más, metiéndoles la lupa, no tenemos problema en intervenir toda la banca"... ¿Y entonces? ¿Quieren que la gente se tranquilice o no?

Mientras todo el rollo de los bancos nos domina, la Asamblea Nacional llevó a cabo una de las acciones que más le debe doler a la oposición de este país, y que pasó un poco por debajo de la mesa: la elección de dos rectoras del CNE. Una de las principales atribuciones del Parlamento, elegir a los otros Poderes, un balance que, en una AN sin balance, simplemente no existe.

Con el mismo descaro, desfachatez, y "estiramiento" legal que en otros casos, eligen a dos chavistas confesas de toda la vida, que apenas días atrás se retiraron del PSUV cuando supieron que iban dirigidas al CNE. No olvidemos que algo parecido ocurrió con Gabriela Ramírez, quien llegó a la Defensoría del Pueblo desde la AN, a donde por cierto llegó con los votos del circuito electoral más antichavista del país: Chacao-Baruta-El Hatillo.

Mientras el Imperio sigue siendo conversación de todos los días, así como los relatos históricos de grandes leyendas, vitales para el día de hoy. Todo lo contrario de lo que un izquierdista y ex guerrillero, como el recién elegido Presidente de Uruguay muestra en estos días: un tipo serio, sin rencores, llamando a la unidad, aplaudiendo a los rivales y con ganas de continuar el gobierno de izquierda seria y moderna de Tabaré Vásquez.

Por cierto, es de los pocos éxitos que llegarán en los próximos meses para la línea de Chávez en el continente. Ya lo de Honduras se está convirtiendo en derrota por la progresiva aceptación de Lobo en el poder (Si bien yo apoyaría también esas elecciones, son excesivas los adjetivos de "Honduras, ejemplo de la democracia". A Zelaya lo sacaron militares y eso es un Golpe). Evo Morales ganará tranquilo en Bolivia y Correa hace no mucho lo hizo en Ecuador.

Pero entre 2010 y 2011 Chávez tendrá malas noticias desde Chile (Probablemente gane el derechista Sebastián Piñera), Brasil (la candidata de Lula no llega al 20% en encuestas), Argentina (Difícil que repita CK) y Colombia (donde hasta el candidato de izquierda lo manda a calmarse).

Sin embargo, todo este panorama gris no termina de repercutir en las encuestas: aunque los más optimistas ven próxima la derrota del chavismo en la AN en 2010, la realidad de momento es otra. Todavía no se ve una diferencia notable entre un bloque y otro, y las elecciones parlamentarias se basan mucho en circuitos y las regiones, donde la oposición no termina de hacerse mayoría. El trabajo no sólo dependerá de la unidad opositora (que a estas alturas ya debería ser un hecho), sino de una buena campaña llena de propuestas que debió empezar desde el 24 de noviembre de 2008.

Mientras termino, leo en Twitter que está llegando el CICPC a Las Mercedes para llevarse a Franklin Brito... ¿Lo van a obligar a comer o qué? ¿Cuál será el límite?

domingo, 8 de noviembre de 2009

El día que cambió a medio mundo


Unos pocos pasos de miles de alemanes bastaron el 9 de noviembre de 1989 para cambiar la historia. Personas normales fueron perdiendo el miedo con el paso de los minutos, y se aglomeraron antes rejas, muros y barreras militares que por años habían dividido su gentilicio en dos.

En algunos casos, sólo tuvieron que ir de su apartamento a la siguiente calle para finalizar un régimen opresivo que por décadas se había establecido en Europa. Esa Europa culta, brillante, ejemplar, segura, limpia, bonita, desarrollada que hoy conocemos, hace apenas 20 años, ya cuando la mayoría de los que leen esto habían nacido, estaba dividida en dos, con un muro de menos de cinco metros como mejor muestra física de tal separación.

1989 fue tumbando poco a poco una de esas divisiones, con sus regímenes de partido y pensamiento único, de represiones, de intentos de escape, de carencias y poco desarrollo. Los gobernantes mismos fueron cambiando de parecer, los habitantes se fueron cansando de que pensaran por ellos, y la otra división de Europa, daba sus empujoncitos para unificar finalmente lo que desde la Segunda Guerra Mundial estaba roto.

Cayeron los dictadores, se replegaron los militares, cayó el comunismo, y apareció la esperanza, la variedad y los grandes retos que, en su mayoría, Europa pudo superar.

Hoy, cuando la crisis económica acecha, cuando el desempleo crece, cuando algunos muy ricos estafan y hunden a los más pobres, nadie habla de volver a ese pasado. Los socialistas europeos apuestan al progreso, se entrelazan con empresas privadas y trasnacionales, y ni los "post-comunistas" se atreven a hablar de un sistema de partido único.

Sin embargo, ese muro que cayó en Berlín en 1989 no retumbó en todo el planeta. Ya antes, cuando algunos chinos intentaron derribar sus propias barreras, la fuerza militar se impuso, y los gobernantes no se mostraron dispuestos a cambiar.

La Unión Soviética se deshizo, así como su cortina de hierro en Polonia, Rumania, Hungría, los países bálticos y Alemania Oriental, pero el efecto no llegó a Cuba y América Latina, que por ese entonces buscaba construir su democracia luego de años de gobiernos militares derechistas.

Esa democracia que intentó asegurarse que ningún individuo se eternizara en el poder, que intentó institucionalizar a las Fuerzas Armadas, que buscó maneras para consolidarse, pero que sucumbió muy pronto ante las grandes desigualdades y la corrupción reinante.

Esas democracias que con el paso del tiempo se fueron acercando a la Cuba comunista, que le dejaron de exigir libertades y derechos humanos a la isla, que olvidaron el rápido desarrollo de Europa tras el final de la guerra fría, y fueron creando caminos legalmente manipulables para construir de facto un sistema de partido único.

Seguramente poco celebrará América Latina el final de esa pesadilla que fue el muro. Sus múltiples gobernantes autoritarios poco podrían alabar a Margaret Thatcher, Ronald Reagan o Helmut Kohl, ni mucho menos al "traidor" de Gorbachov.

De este lado del mundo parece que siguen siendo los caudillos militaristas y el papá Estado el que va a resolverle todos los problemas a los habitantes, aún cuando éstos sacrifiquen sus iniciativas, sus ideas y parte de su libertad para ello.

Como en muchos medios se ha dicho, nuestro muro no ha caído. La guerra aquí sigue siendo fría, y su epicentro no ha sido del tamaño, poder o la influencia de una Unión Soviética, sino de una mínima isla, empobrecida y que sólo ha subsistido a través de dádivas de sus amigos del momento.

El peligro es que desde ahí se ha trasladado a un Petro-Estado, que con el paso del tiempo ha sabido enriquecerse y crear su propio Pacto de Varsovia. La lección no ha sido aprendida, y la división no la marca un muro pero es cada vez más notable. Unos tratan de alertar a los otros, pero no terminan de convencerlos, y lamentablemente, la experimentada Europa poco hace para acabar con esta "Guerra caribeña", en la que cada vez más se habla de armas, fuerzas militares y atentados.

Si veinte años no han sido suficientes para aprender, y Berlín aparenta estar demasiado lejos de Latinoamérica... ¿Tendrá que caer el muro de La Habana para que esta mitad del planeta vea las marcas del comunismo?