lunes, 22 de octubre de 2012
Una ventaja insalvable
lunes, 24 de septiembre de 2012
Guerra Sucia
jueves, 30 de agosto de 2012
Cuando la pantalla da para todo
martes, 28 de agosto de 2012
La particular campaña electoral venezolana
Al candidato opositor, Henrique Capriles Radonski, se le da entre 23 y más de 50% de los respaldos, dependiendo de la empresa que se consulte, distancias que se reducen en el caso del actual Presidente Hugo Chávez, aunque sus números también pasen de una arrolladora victoria a una estrecha derrota.
Y el de las encuestadoras no es el único símbolo de la particularidad de lo que ocurre en la Venezuela de los últimos años. El Consejo Nacional Electoral (CNE), organismo encargado de organizar y regular las elecciones, ha mantenido una disputa con Capriles por una gorra con los colores de la bandera que el líder opositor ha venido usando. Dicen que viola el reglamento electoral y le da ventajismo en la campaña. Mismo ventajismo que desde el partido de gobierno dicen que tiene la oposición en los medios de comunicación, aun cuando Chávez realice varias transmisiones televisivas y radiales semanales de carácter obligatorio.
lunes, 23 de julio de 2012
Los indecisos siempre deciden
viernes, 4 de mayo de 2012
Sarkozy y la derrota del extremismo
Todo apunta a que este domingo, Nicolas Sarkozy será
derrotado en las elecciones presidenciales de Francia. Así lo han señalado las
encuestas desde hace meses, y ni la campaña electoral ni los resultados de la
primera vuelta parece que van a cambiar el vencedor definitivo.No era trabajo fácil para Sarkozy vender a sus ciudadanos que su trabajo al frente de la Republica ha sido exitoso, pero además, considero, no ha usado la mejor estrategia para hacerlo.
El actual presidente francés radicalizó su discurso desde que comenzó su campaña a la relección. Sabía que la extrema derecha, con Le Pen como líder, tendría un importante respaldo, y se lanzó a su búsqueda.
Tras la primera vuelta, el 18% de los votos obtenidos por el extremista Frente Nacional demostró que fue poco lo que Sarkozy le pudo robar y sin embargo, el candidato de la UMP siguió su conquista de la extrema derecha.
La cuenta matemática parecía darle razón: sumando los porcentajes de “Sarko” y Le Pen en la primera ronda se llega cerca del 50% (45,08% para ser exactos) de voto necesario para continuar al frente de Francia. Pero la cosa no es tan simple.
Más allá de su aparente xenofobia y discurso anti inmigración y "euroescéptico", el 18% de votantes que respaldó a este grupo está harto. Harto del sistema, harto de la democracia representativa, harto del estado de bienestar, harto del dominio de Bruselas (y de Berlin) sobre la gloriosa republica francesa. Está harto de Sarkozy, de su partido, de Hollande, de Bayrou y de cualquier otro representante del sistema dominante.
Así pues, era esperado el llamado de la abanderada de la extrema derecha, Marine Le Pen a la abstención en la segunda vuelta. Su supuesta cercanía ideológica con el actual presidente no quiere decir que sea el siguiente que más le agrade, ya que para ella y sus seguidores, él también es culpable de la realidad en la que está sumido su país y el continente entero.
Sarkozy parece haberse equivocado al buscar su triunfo en un sector del cual solo recibirá un ligero respaldo, y abandonar por completo un territorio mucho más provechoso y amplio como es el centro (que trasciende del 9% que votó por Bayrou, candidato del partido de centro).
François Hollande, un socialista moderado y poco llamativo recibirá los votos de toda la izquierda y de todo aquel que espera algún cambio en el país, venga del centro o incluso de la derecha moderada, molesta con el giro radical de su actual mandatario.
Todo apunta a que el lunes habrá nuevo presidente de la Republica de Francia, y Merkel tendrá un compañero de baile distinto, y algo más incómodo, con el cual negociar y acordar de ahora en adelante el futuro económico de Europa.
martes, 28 de febrero de 2012
La oposición y sus partidos
Si bien es cierto que la discusión política de momento se centra en torno a la enfermedad del presidente y toda la incertidumbre que rodea el entorno oficial, creo que es importante que la oposición siga haciendo su trabajo, como lo ha venido haciendo, y se enfoque en su propia estructura, preparándose para los distintos escenarios que se aproximan.
Las primarias fueron precisamente la confirmación de tal actitud: la oposición planificó y ejecutó el trampolín ideal para alcanzar la presidencia de la República, sin prestar atención a amenazas, insultos, desprestigios y demás, colocando esta elección como punto clave en la agenda, sin que eso implicara el abandono de otros espacios (aunque la actitud en la AN no fue la correcta).
Por eso creo justo hacer una valoración de qué dejaron los resultados para los liderazgos y (aunque no hubiera tarjetas) para los partidos políticos.
Decir que el 12F fue la sepultura de Acción Democrática y COPEI es, cuando menos, una exageración. Si sólo se ve la imagen global del candidato presidencial y los candidatos a gobernadores, es claro que AD sufrió y mucho, empezando por el pecado original de admitir que no había en sus filas ningún líder lo suficientemente fuerte como para ser nominado a la presidencia.
Luego, sin duda que le dolieron las derrotas de importantes liderazgos regionales, la mayoría diputados, que cayeron ante viejos camaradas, ahora independientes o fundadores de proyectos pequeños. Fue tal el caso en Cojedes, Apure y Monagas, al menos.
Sin embargo, viendo las letras pequeñas, se nota que AD sigue siendo fuerte en donde una buena organización y una ‘maquinaria’ dan frutos. En más de sesenta municipios el vencedor para la candidatura a la alcaldía fue un miembro de la tolda blanca, muy por encima de cualquier otra formación. Ahí el punto clave del partido que dirige Ramos Allup para la oposición: sigue fortalecido en zonas donde oposición tiene pocos ojos, donde no penetra la fuerza mediática, y donde la adscripción a un partido sigue siendo importante.
Algo similar, y de manera sorprendente, ocurrió con Copei. Un partido que vive una larga crisis, dividido y casi intervenido por el TSJ, logró hacerse con dos gobernaciones y unas treinta alcaldías, manteniendo su hegemonía en la región andina, y gran relevancia en Falcón y Aragua.
Caso distinto es el de Primero Justicia. No cabe duda que los aurinegros mantienen el más constante aumento entre las filas opositoras desde las elecciones regionales de 2008, y su fuerza en Miranda, Caracas, Aragua y algunas zonas de Anzoátegui es muy importante.
Pero de ahí a formar (como partido) una organización fortalecida a nivel nacional hay mucho trecho. Las alrededor de 40 alcaldías (no son cifras oficiales) ganadas por simpatizantes de PJ hablan más del liderazgo de Capriles y sus claves alianzas en las regiones, que de la propia fuerza del partido. Esto se demuestra a nivel estadal: Ocariz y Mardo son los únicos candidatos propios de PJ que resultaron vencedores, por otros seis más abanderados del Comando Tricolor.
Y es que el verdadero vencedor del 12F fue el liderazgo de Capriles, propio de un país con organizaciones políticas todavía muy resquebrajadas, pero con amplia penetración mediática y ávida de liderazgos personales. Las características propias del gobernador de Miranda sumadas a sus estratégicas alianzas con ‘caudillos’ regionales como Velázquez, Lippa, Graterol y Henri Falcón, lo consolidaron como figura nacional y no dejaron lugar a dudas sobre el nuevo liderazgo que asoma en el país.
Esto, si bien importantísimo impulso de cara al 7 de octubre, podría no ser suficiente si no se acomoda ese problema de base que es la todavía muy débil estructura partidista existente en la oposición. No se trata de construir desde cero un gran partido político en este momento, sino en consolidar lo que funcionó, tanto en el Comando Tricolor, como en las zonas (muchas de ellas pequeñas poblaciones) que ganaron AD o COPEI, o el dominio que siguió mostrando UNT en el Zulia.
Esa organización y movilización que se resume en ‘la maquinaria’ será fundamental para un resultado positivo en la presidencial, más allá de la salud del presidente Chávez.




